Alfredo Rodríguez | Twitter @alfredordz83
Durante
esta semana he tenido la oportunidad de leer tres artículos periodísticos que
hablan básicamente sobre el mismo tema: El “nuevo” Andrés Manuel López Obrador.
Los
artículos de los que hablo son de Victor Beltri, de Raymundo Rivapalacio y de
Leon Krauze. En los tres se habla de un supuesto intento de AMLO por limpiar su
imagen y recorrerse hacia el centro del espectro político nacional, y en los
tres, también, se cuestiona si es “honesta” su “moderación” o si es un simple
intento por ganar adeptos y votantes, siendo Victor Beltri el único que afirma
abiertamente, en un anti-lopezobradorismo bastante claro que para él dicha
moderación es un simple engaño del político tabasqueño, aunque los otros dos
autores, sin decirlo abiertamente, también dan pie a esa interpretación en sus
documentos.
¿Pero qué
tan cierto es que estamos ante un nuevo López Obrador? En mi opinión habría que
tener mucho cuidado con la lectura que le damos a esa clase de análisis que
pudieran incluso parecer hacerle un favor a López Obrador, y pienso que habría
que tener cuidado porque desde mi perspectiva esos análisis buscan precisamente
dejar sembrada la duda sobre cual de los “dos López Obrador” es el real, si
aquel “peligroso, rigoso y populista” que inventó la propia maquinaria
propagandística del poder o este AMLO de ahora, “abierto y conciliador”.




